Si queremos hablar de la historia de la pizza desde El Cresol, preferimos empezar por la que conocemos de verdad: la nuestra. El Cresol es una pizzería familiar en la Playa de Oliva desde 1981. Más de cuatro décadas después, la pizza sigue siendo el centro de muchas de las mesas que pasan por aquí.
1981, Playa de Oliva
El año 1981 forma parte de nuestra identidad porque marca el comienzo de El Cresol. Desde entonces, el restaurante ha ido cambiando con el tiempo, igual que la carta, las temporadas y las personas que se sientan a la mesa.
Hay cosas que se han quedado: el nombre, el carácter familiar y esa idea sencilla de que una cena puede ser algo más que sentarse, comer y marcharse. Hoy, la fachada rosa, las ilustraciones, los tomates y la manera de presentar la carta forman una identidad que cuenta lo mismo que el restaurante: una casa con personalidad propia.

La pizza es importante. Pero también lo son la mesa, la gente y las ganas de quedarse un rato más.
Una carta que mezcla lo clásico y lo nuestro
La carta actual explica bien cómo ha evolucionado El Cresol. Hay pizzas clásicas como Margarita, Napolitana o Capricciosa; una sección de Las nuestras con propuestas como Tartufo, Influencer, Banana Roquefort, Espectacular o Siciliana; y una familia de pizzas mediterráneas con nombres muy cercanos: Altea, Oliva, Miramar, Dénia y Formentera.
La mesa no empieza ni termina en la pizza. La carta incluye entrantes, ensaladas, gildas, platos al horno, opciones para los peques, vermut y vinos. Todo eso forma parte de la experiencia actual de El Cresol, pero la pizza sigue siendo el hilo conductor.
Una pizzería de la Playa de Oliva
También nos importa decir dónde estamos. El Cresol está en la Playa de Oliva, en Carrer de la Mar Mediterrània, 17. Es nuestro lugar desde el que recibimos a quienes vienen a cenar y desde el que salen los pedidos para llevar.
Si todavía no nos conoces, puedes empezar por nuestra casa, consultar la carta o reservar mesa. El resto, como siempre, pasa alrededor de la mesa.

